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La Tri perdió el rumbo y precisa un golpe de timón

La Tri perdió el rumbo y precisa un golpe de timón

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07 - 09 - 2016
El Equipo de Todos ganó un solo partido en el año, sumó uno de los últimos doce puntos disputados en las Eliminatorias y lo más preocupante de todo: cada vez juega peor.

Ya pasaron 19 meses desde la designación de Gustavo Quinteros como técnico de la Selección Nacional de Ecuador y el entrenador argentino nacionalizado boliviano se encuentra en un momento de quiebre.

Tras un comienzo irregular en 2015, con una decepcionante Copa América en Chile, el técnico bicampeón con Emelec logró imprimirle su sello a la Tricolor y cerró el año con cuatro victorias consecutivas en el comienzo de las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.

Ecuador ganó un partido, empató 3 y perdió 5 en 2016
A un equipo acostumbrado a jugar de contragolpe para explotar la velocidad y la fortaleza física de sus futbolistas, Quinteros le inculcó un estilo similar al que tan buenos resultados le dio en el Bombillo. Un juego más de tenencia y haciendo foco en la presión en campo rival. Conociendo las falencias defensivas de la Tri, el profe optó por intentar recuperar el balón lo más lejos posible del arco propio y le agregó un juego de tenencia que le permitió a sus dirigidos "dormir" el partido hasta generar los huecos que le permitían romper por las bandas, el lugar de la cancha donde desequilibra el conjunto ecuatoriano.

El Equipo de Todos fue la gran sorpresa de las Eliminatorias. Los rivales tomaron nota, estudiaron su juego y por ahora Quinteros no ha sabido reinventarse, como lo demuestra el descenso en picada en el cual se encuentra Ecuador. Primero fue el empate en casa ante Paraguay, en el cual se jugó un mal primer tiempo, pero mejoró en el segundo. La alarma se encendió con la derrota en Colombia, donde Ecuador fue superado por completo.



La Copa América Centenario fue un paréntesis en el camino rumbo a Rusia 2018, pero allí las dudas se multiplicaron. La Tricolor solo pudo ganarle a un pobre Haití y aunque consiguió avanzar a cuartos de final, algo que llevaba 20 años sin lograr, volvió a presentar los mismos problemas: una defensa endeble y un ataque punzante, pero poco efectivo, sin poder concretar el peligro que genera.

Si el certamen continental despertó suspicacias en torno al elenco de la Mitad del Mundo, la reciente doble jornada de Eliminatorias confirmó las sospechas y dejó más en evidencia aún los problemas que padece la Selección, que pasó de ser líder junto a Uruguay a ubicarse en la quinta posición tras perder sus dos compromisos.

En más de una ocasión Quinteros se refirió al presente de sus futbolistas y tiene razón. Hay jugadores que no están en el mismo nivel que el año pasado. Un claro ejemplo es Dida Domínguez, quien después de un 2015 brillante, no tuvo un buen primer semestre este año en Liga de Quito y su rendimiento no mejoró con el pase a México. ¿Será el momento de Azcona? Otro caso notorio es el de Felipe Caicedo. Sus goles marcaron el camino en el inicio de las Eliminatorias, anotando en los primeros cuatro partidos, pero luego se perdió los duelos ante Paraguay y Colombia y la Copa América Centenario por lesión y no ha regresado en forma. Falto de movilidad, prácticamente no pesó en el juego y casi no contó con ocasiones de gol. Miler Bolaños es otro que no volvió de la mejor manera tras su lesión a principio de año. Quinteros pretende que sea el eje del equipo, pero últimamente ha sido más voluntad que otra cosa y no pesó en el área rival, donde suele ser determinante.



Por otro lado, hay problemas de antigua data que siguen sin ser resueltos. La zaga central es uno de ellos, a pesar de que Arturo Mina parece haberse afianzado (no jugó bien en Perú), su acompañante sigue siendo una incógnita. Achilier cometió un penal insólito en Perú y aunque luego anotó de cabeza, eso no esconde las deficiencias que tiene en la marca.  Esta vez Erazo no estuvo por lesión, pero Quinteros sigue sin encontrarle la vuelta a la zaga. Probó con Achilier-Erazo, con Mina-Erazo y con Mina-Achilier, pero ninguna de las duplas otorgó garantías en el fondo.

El otro puesto que sigue sin resolver es el del acompañante de Noboa en el mediocampo. Pedro Quiñónez lo venía haciendo bien, pero nunca logra completar los partidos y suele sufrir con las lesiones. Contra Brasil, el DT apostó por Gruezo, quien no había convencido en la Copa América Centenario, y otra vez dejó muchas dudas. El joven de Dallas tiene un gran despliegue físico y ocupa buen los espacios, pero deja muchas dudas con el balón en los pies, no presiona y tampoco es garantía en la recuperación. De todos modos, Quinteros acudió a él ayer cuando se lesionó el de Emelec. ¿No podía darle una oportunidad a Orejuela?

La Tri insinúa mucho en ataque pero concreta poco
En ataque, los problemas son menores, pero sí que los hay. Está claro que Ecuador lastima por las bandas, con el desequilibrio de Jeff y las trepadas de quien juegue por derecha, ya sea Toño, Enner o Renato. Pero tal como lo señaló Quinteros tras la derrota en Perú, falta conexión entre los jugadores. Hay que trabajar para crear asociaciones y que no quede aislado quien lleva el balón. Muchos contragolpes terminan en centros defectuosos o tiros de esquina desaprovechados. La Tri insinúa mucho en ataque pero concreta poco. No es que no pueda convertir, sino que incluso jugadas que parecen llevar gran peligro se terminan diluyendo, facilitando la tarea a la defensa rival.

Ese equipo que ahoga al rival con la presión, que no lo deja jugar cómodo y lo lastima cada vez que le dejan espacios no se vio en los últimos partidos de Ecuador. Todo lo que hizo bien para llegar a la cima en las Eliminatorias lo perdió. Quinteros no ha sabido reinventarse y el tiempo corre; hace falta un golpe de timón por parte del entrenador antes de que sea muy tarde. Es obvio que la Selección no puede estar ajena a la crisis que vive el fútbol ecuatoriano, donde hay clubes quebrados, derechos de TV impagos y hasta litigios legales en FIFA. Pero la Eliminatorias está más pareja que nunca, con siete equipos en cinco puntos, y la Tricolor necesita dar respuestas desde lo futbolístico si quiere estar en Rusia 2018.

El próximo compromiso será el 6 de octubre en Quito contra Chile. El bicampeón de América llega golpeado tras sumar un solo punto en la última doble jornada y no será un rival nada sencillo para Ecuador, que luego deberá viajara a la altura de La Paz para enfrentar a Bolivia el 11 de octubre. Quinteros llegará con la soga al cuello y tendrá que demostrar que puede pilotear esta pequeña crisis y sacar al equipo adelante, para no comprometer aún más la clasificación a la próxima Copa del Mundo.

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